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Estrés: ¿Influye en los padecimientos gastrointestinales?

Hoy en día hablar de estrés se ha convertido en un problema de salud de muchas más personas. Se define como una reacción fisiológica ante angustias o inquietudes provocando malestares emocionales y gastrointestinales. Para contrarrestarlos, aprenda a escuchar a su organismo, prestando atención a cada síntoma y aplicando las siguientes recomendaciones que ayudan a mejorar la salud.

Como primera acción, es indispensable tener en cuenta que los malos hábitos como el dormir pocas horas, mantener un ritmo de vida sedentario, comer a deshoras o  cambios de ánimo afectan al organismo y fundamentalmente al aparato digestivo provocando:

-Gastritis, reflujo y úlceras: Se presentan a menudo por una sobre producción de ácido gástrico causado por situaciones de estrés, provocando que la secreción favorezca a la inflamación del revestimiento gástrico. El estrés crónico está asociado a los malos hábitos alimenticios provocando el riesgo de padecer úlceras.

 

-Síndrome de colon irritable: Los molestos dolores a nivel abdominal, malestar estomacal, flatulencias, diarrea o estreñimiento son las principales causas que alteran la motilidad del intestino. Cuando una persona se encuentra en un cuadro de estrés, una de las hormonas del cerebro que está conectada con el intestino aumenta la secreción de agua y moco, dificultando el normal funcionamiento.

 

-El estreñimiento es la respuesta a los malos hábitos alimenticios: Generados en muchas ocasiones por el estrés. Por ejemplo: No desayunar, comer poca fibra, beber alcohol regularmente, consumir alimentos irritantes, ricos en grasas saturadas o harinas blancas son los detonantes para impedir el correcto funcionamiento del intestino.

 

Los efectos del estrés a nivel físico y emocional son variados, llegando a empeorar por las tensiones y angustias del día a día. Para revertirlos realice pequeños cambios en la rutina diaria, tomando en cuenta:

-Alimentación nutritiva: Incluya alimentos ricos en compuestos antiinflamatorios como los ácidos grasos insaturados provenientes de pescados, antioxidantes, polifenoles y carotenoides como chocolate negro, vegetales, de preferencia los de hoja verde y frutas; todos estos ayudan a controlar los efectos del estrés.

 

-Es hora de descansar bien: Dormir bien es fundamental para disminuir el riesgo de padecer cambios de humor, problemas en corazón, enfermedades crónicas o digestivas. Se recomienda dormir de seis a ocho horas diarias.

 

-No olvide mantenerse en movimiento: La vida activa es indispensable para gozar de buena salud. La actividad física beneficia el tránsito intestinal, ayuda a controlar el peso, reduce los niveles de adrenalina y cortisol, libera endorfinas que disminuyen el estrés mental y relajan el organismo.

 

-Beber más agua y menos café: Consumir constantemente cafeína en exceso puede ocasionar insomnio, temblores, taquicardia, incrementar el estrés e incrementar los malestares estomacales. Para revertir el problema incorpore agua purificada a la dieta diaria, en lo posible beba de seis a ocho vasos diarios para saciar la sed, prevenir la deshidratación, bajar la tensión, incentivar a un buen funcionamiento intestinal y brindar una mejor calidad de vida.

 
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