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El riego que produce en la salud consumir comida chatarra

Nuestro organismo necesita de nutrientes esenciales para que cada una de las funciones cumpla su objetivo correctamente. En varias ocasiones se comete el error de consumir de manera frecuente alimentos escasos en vitaminas y minerales.

Las consecuencias de comer alimentos procesados ricos en grasas y azúcares refinados pueden desencadenar en problemas mayores para la salud, sufriendo el riesgo de:

Aumento de peso: El exceso de calorías consumidas durante el día provenientes de alimentos ricos en grasas saturadas, colesterol, procesados azucarados, fritos y ricos en sodio son los detonantes para acumular grasa corporal y ampliar la posibilidad de padecer obesidad.

Resistencia a la insulina: Comer descontroladamente alimentos procesados como dulces, galletas, papas fritas, chocolates, bollería y frituras en general incrementan el riesgo de generar resistencia a la insulina en el organismo, condición que aumenta el riesgo de la aparición de diabetes debido a que las células encargadas de procesar el azúcar no responden a la insulina, acumulando mayor cantidad de glucosa en sangre que  también provoca enfermedades relacionas al corazón.

Problemas cardiovasculares: Las personas que sufren de afecciones en el corazón, colesterol malo elevado u obesidad acompañado de una dieta incorrecta rica en alimentos de alto contenido de grasas saturadas o trans como los chocolates, bollería o alimentos industrializados ricos en grasas hidrogenadas pueden padecer de complicaciones como obstrucciones de arterias o infartos.

Aumento en la presión arterial: La comida rápida es sinónimo de aumento en la presión arterial. La consecuencia se debe a que la mayoría de estos alimentos contienen altas dosis de sodio conocido como sal que son utilizados en las preparaciones para intensificar su sabor. Cuando se consume frecuentemente este tipo de alimentos se puede llegar a sufrir otro tipo de enfermedades como las renales, alteraciones hormonales o cardiovasculares.

Para evitar caer en estos alimentos sigue las siguientes recomendaciones:

  • Desayune todos los días para evitar los ataques de ansiedad por alimentos ricos en azúcar o grasas saturadas.
 
 
  • A ponerse en movimiento. Realice ejercicio físico con regularidad para frenar el hambre, distraerse y evitar pensar en comida.
 
 
  • No olvide tener a mano snacks saludables para combatir la ansiedad y el hambre entre las comidas principales.
 
 
  • Recuerde servirse porciones pequeñas para evitar los atracones.
 
 
  • Tener un horario fijo de comidas impide caer en la tentación por comer comida chatarra a destiempo.
 
 
  • Para los momentos de antojo de algo crujiente como papas fritas o galletitas, trate de comer bastones de zanahoria, apio, variedad de fruta cortada en trozos pequeños o un puñado de frutos secos. No olvide controlar siempre las porciones de cada uno de ellos.
 
 
  • En el caso de sentir deseos por dulces, cremas o helados consuma una porción de yogurt libre de grasas y azúcar con un poco de cereales naturales como quinua o mezclando con una porción de gelatina libre de azúcar.
 
 
  • Cuando se presenten antojos de papas fritas, pizza o una hamburguesa opte por papas al horno con especias, pizzas elaboradas con vegetales y libres de embutidos o hamburguesas de carne magra o cereales libres de salsas y pan.
 
 
  • En los momentos de antojo por bebidas como los jugos de frutas naturas, cerveza u otros con contenido alcohólico, recurra a aguas naturales con rodajas de frutas o infusiones de té con jengibre, menta o smoothies libre de azúcar.
 
 

Tome en cuenta que la alimentación nutritiva, balanceada, en porciones equilibradas y repartidas en 5 a 6 tiempo durante todo el día es esencial para un desarrollo óptimo del cuerpo y la mente.

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