compartir
con:

Nutrición saludable

¿De qué trata la dieta paleolítica?

La dieta paleo es una dieta que recupera el concepto de alimentación de los antepasados, es una dieta que se basa en el consumo de frutas, vegetales, carnes, pescados y algunos tubérculos, evitando o eliminando productos procesados y cereales.

Existen varios aspectos positivos de este tipo dieta que muchas personas, en los últimos tiempos, han adoptado con el propósito de tener una alimentación lo más natural posible. Uno de los principios importantes es,  por ejemplo, eliminar o disminuir el consumo de harinas, productos procesados y precocinados.  La base de alimentación consiste en comer carne, pescado, huevo y así asegurar una fuente de proteínas de buena calidad. Incluir frutas y vegetales. Preparar todo con técnicas culinarias sencillas y buscar el gusto en el alimento mismo, sin necesidad de añadir otros ingredientes. 

Los beneficios que se atribuyen a esta dieta están relacionados con una menor incidencia de enfermedades cardiovasculares y un perfil lipídico más saludable.

¿Cómo seguir los principios de esta dieta?

  1. Deje por completo el consumo o reduzca al mínimo el consumo de azúcares procesados provenientes de refrescos, zumos y leche entera o rica en lactosa. Cambie este hábito por agua purificada o  infusiones de hierbas naturales e ingiera, con menor frecuencia, té o café simple con endulzantes naturales.
     
  2. Elimine el gluten presente en los cereales de trigo o centeno porque son alimentos ricos en glúcidos que aportan bastante energía y pocos nuteintes. A las personas que no tienen problemas de sobrepeso se les recomienda consumirlos con moderación para evitar la ganancia de peso y colesterol malo o resistencia a la insulina.
     
  3. Descarte el consumo de  alimentos procesados, especialmente aquellos que contengan grasas trans (hidrogenadas o parcialmente hidrogenadas) y también la harina de trigo refinada y todos sus derivados.
     
  4. Coma carne de todo tipo con su propia grasa, intercale con el consumo de huevo, pescados o mariscos, por lo menos una vez por semana. Esta  debe ser la base de la dieta.
     
  5. Incremente el consumo de frutas y verduras, además de tubérculos y hortalizas porque aportan enrgía, vitaminas y micronutrientes. Equilibre y varíe entre todas las opciones que encuentre según la temporada.
     
  6. Realice una actividad física, el ejercicio aeróbico aporta de beneficios para el cerebro porque se oxigena y da una mejor vitalidad.

Tome en cuenta que si decide optar por esta dieta, es indispensable cambiar los hábitos de forma progresiva para evitar descompensaciones o cambios bruscos en el organismo. Por ello se recomienda tener la guía de algún experto en nutrición para alcanzar el éxito y evitar el efecto contrario. Recuerde que antes de emprender cualquier dieta es necesario buscar amplia información o consultar con su médico. Adoptar un nuevo estilo de vida y hábitos saludables es una decisión que, sin duda, será de beneficio para su salud.

Derechos Reservados © Grupo Asegurador Alianza
Desarrollado por Nova Interactiva SRL