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Nutrición saludable

En invierno, cuidado con las medicinas

En invierno las farmacias se llenan de gente. Las enfermedades respiratorias en general - simples o complicadas por procesos infecciosos - u otros padecimientos característicos de la época, convierten a estos establecimientos en puntos de parada rutinaria.

La automedicación es uno de los males de la temporada invernal. Son largas las filas de pacientes en las farmacias, pero muy pocas las personas que acuden con la receta de un especialista.

Antigripales - fríos o calientes, en cápsulas o en polvo -, antibióticos, jarabes, ungüentos y analgésicos, figuran con seguridad en la lista de los productos más vendidos por las droguerías en esta época.

Pero, ¿qué tiene que ver esto con la alimentación? Pues mucho. Porque el consumo indiscriminado de fármacos, muchas veces no sirve para combatir las molestias o consecuencias de una enfermedad e incluso puede llegar a ocasionar problemas gastrointestinales o de otro tipo.

Se sabe que algunos antibióticos, en cápsulas o solución, consumidos durante períodos relativamente prolongados, pueden llegar a provocar diarreas, dolor u otras afecciones estomacales.

Lo primero, advierte la doctora Gabriela Pereyra Juaniquina, es recomendar a la gente que no caiga en la automedicación y mucho menos en el caso de los antibióticos, porque su consumo frecuente e indiscriminado a lo único que conduce es a propiciar la resistencia del organismo a los efectos positivos de este fármaco.

Y es cierto. La gente cree que cualquier antibiótico es bueno para cortar un resfrío o una tos muy fuerte, no discrimina si el origen del padecimiento es de origen viral o bacteriano y, por lo tanto, aplica remedios que usualmente no sirven de nada. Por eso, lo correcto siempre es consultar al médico especialista antes de acudir a la farmacia

Ahora bien, cuando son necesarios y prescritos por un especialista, no todos los antibióticos producen daño intestinal. “Eso depende de la sensibilidad y reacción de cada persona”, pero en los casos en que se advierten problemas o reacciones adversas, se pueden considerar algunas medidas de carácter general.

“Es recomendable el consumo de alimentos integrales, legumbres, frutas, mucho yogurt - debido sobre todo a los probióticos - y abundantes líquidos y frutas”, explica la especialista.

Para ayudar a restablecer la flora intestinal es necesario también disminuir significativamente las golosinas en general o los alimentos y bebidas que contienen mucha azúcar refinada y “por supuesto evitar el alcohol”, añade.

Si bien existen productos farmacológicos que sirven para proteger la flora intestinal, lo mejor son las alternativas de alimentación curativa natural, siempre y cuando el daño no sea tan grave

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