compartir
con:

Nutrición saludable

Una pizca de cuidado con las verduras

Para aprovechar todos los beneficios y minimizar todos los riesgos del consumo de verduras crudas, se deben adoptar hábitos muy estrictos en la manipulación y lavado de estos alimentos.

En realidad, no es que existan verduras peligrosas; todo lo contrario, las verduras son uno de los alimentos más saludables a nuestro alcance e imprescindibles en una dieta equilibrada. El problema se presenta con la inadecuada manipulación e higiene de este tipo de alimentos.

La nutricionista María Renee Zuna precisamente sostiene que “existen algunos cuidados muy importantes que debemos considerar para obtener el máximo beneficio de las verduras con el mínimo riesgo de contraer enfermedades altamente peligrosas si no se tiene el cuidado de tratarlas adecuadamente”.

En Bolivia, como suele ocurrir en otros países, en muchos casos las verduras se riegan con el agua de los ríos. Nada garantiza que estas aguas estén completamente limpias y libres de bacterias nocivas para los seres humanos.

Por ello, cuando uno compra lechugas, tomates, rábanos o cualquier otra verdura rastrera, debe tomar las precauciones necesarias en el lavado y desinfección de las mismas. Actualmente existe una diversidad de productos para acabar con todos los enemigos potenciales de la salud que se mimetizan en las verduras.

Otro aspecto que se debe tomar en cuenta es el del uso de fertilizantes e insecticidas. Lamentablemente, la necesidad de producir cada vez en mayor cantidad para abastecer a mercados que no dejan de crecer, obliga a los agricultores al uso de este tipo de químicos para asegurar un buen ciclo de siembra-cosecha, libre de plagas y otras amenazas naturales.

Frente a este tipo de situación los expertos recomiendan no sólo un lavado minucioso de los productos, sino también, en el caso del tomate por ejemplo, sugieren quitarle la piel antes de consumirlo. Obviamente este es un procedimiento que demanda más tiempo, pero si es por la salud bien vale la pena.

Con las lechugas, otro de los productos habituales en la dieta que suele llevar entre sus hojas algunas amenazas, es importantísimo - cuando no se dispone de desinfectantes - lavar hoja por hoja, con especial cuidado, y debajo del chorro del agua. Si se dispone de un cepillo de cerdas suaves, también puede utilizarse para que la limpieza sea completa.

Los mismos cuidados deben aplicarse con verduras que se producen en condiciones similares, de manera que su consumo no entrañe peligros para la salud. Hay gente que, por temor a las enfermedades, opta por excluir este tipo de productos de la dieta. Ese no es el mejor camino, porque al evitarlas, se privan también de los beneficios que tienen.

Además, añade Zuna, actualmente se cuenta con una oferta muy amplia y diversa de verduras producidas en carpa, en condiciones óptimas de higiene, al extremo que ni siquiera es necesario lavarlas. Obviamente el costo es un poco mayor, pero las garantías para la salud no tienen precio.

Derechos Reservados © Grupo Asegurador Alianza
Desarrollado por Nova Interactiva SRL